Ternerito es ridiculizado durante subasta donde vendían a su madre y el resto de su familia

Cuando Susie Coston, voluntaria de un equipo que trabaja con rescate de animales vio al pequeño Blitzen, un ternerito recién nacido, en una subasta de ganado, ella enseguida puso en su mente que necesitaba hacer algo para salvar al pequeño bebé de la muerte que ciertamente le aguardaba.

Durante las intervenciones del encargado de la subasta, el pequeño era tratado de la peor forma. Caminando desesperado entre toda su familia, buscando esconderse aterrado entre las patas de su madre, el bebé recibió todo tipo de burlas y ridiculizaciones de parte de quien ofrecía a su familia a la venta. Fue llamado de basura, estorbo, pedazo de carne sin acabar, aperitivo… algo realmente desagradable, pero bastante común para éste tipo de gente que comercia con la vida y que nos encontramos fácilmente en éste tipo de “subastas” y en toda la industria cárnica y láctea.

Allí no había cualquier preocupación con relación al bienestar del pequeño, apenas estaba la preocupación de subir la apuesta de la subasta para obtener más dinero.

Dada la situación, Susie no se detuvo en tomar medidas para poder salvar al menos al ternerito indefenso y así lo hizo. Blitzen apenas había nacido cuando fue rescatado, no tenía más que una semana de vida cuando fue enviado junto con su mamá y el resto de su familia a una jaula de exhibición y ya sentía en su propia piel, los efectos de la vida “en la granja”.

El pequeñito estaba con neumonía y ya desarrollaba otros grandes problemas de salud. Para tener una idea, durante el tratamiento para curarlo, el inclusive necesitó una transfusión de sangre por lo debilitado que se encontraba.

Susie cuenta que cuando los terneros llegan al refugio, acostumbran hacerlo deshidratados, débiles al punto de ni siquiera conseguir estar de pie y muchos sin siquiera haber podido beber el calostrode sus madres (primera leche luego del parto) y como resultado, su salud sobre todo inmunológica se ve comprometida y expuesta a cualquier infección.

Cuando fue rescatado Blitzen llegó junto a otros dos terneritos que fueron rescatados de otras haciendas. Lawrence y Alexander.

De la misma forma, ambos pasaron por situaciones de negligencia y necesitaban todo el auxilio que el equipo veterinario pudiera darles para sobrevivir.

Una larga vida (en comparación a la corta y triste que hubiera llevado de no ser rescatado) fue la que llevó el pequeño Blitzen en el refugio Farm Sanctuary y hasta el día de hoy el juega con sus amigos, unidos desde el día que un alma de buen corazón los rescató del horror de la industria cárnica.

Alexander, uno de los rescatados en aquella oportunidad, años después ya siendo adulto, acabó sucumbiendo a un padecimiento crónico producido por la infame vida que llevó sus primeras 2 semanas de vida y que acabaron complicándose.

Pero a pesar de todo Blitzen y Lawrence continúan viviendo en el refugio Farm Sanctuary. Ambos han creado un lazo de compañerismo muy grande y se han vuelto unos bueyes extremadamente fuertes y saludables…. y se puede decir por supuesto que FELICES de tener su vida y no tener que temer por ella cada día.

Intentemos alejarnos del consumo de productos de origen animal porque todo producto que nos llevamos a la boca, trae implícito historias como la de Blitzen o peores aún… si es que hay algo peor que ver a nuestra madre ser vendida y alejada de nosotros y ver que nos tratan como descarte o basura.

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