Lucy pasó toda su vida encadenada a la intemperie y por primera vez conoció el calor de un hogar

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Ésta cachorrita pasó la vida encadenada en un patio sucio y no podía creer lo suave que se sentía la alfombra y el calor de un hogar bajo techo con amor… Conoce su historia aquí!


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Desde que nació, ésta pequeña cachorrita siempre vivió en el patio de una casa en Carolina del Norte, Estados Unidos. El lugar, sucio, sin cuidados, lleno de barro, lleno de heces y orina, vivía todo el día con una cadena al cuello que apenas si la dejaba movilizarse. 
Ella llegó a ser amamantada por su madre, que así como otros dos perritos, también vivían presos en aquel lugar, pero fue por poco tiempo. Cuando fue encontrada, ella tenía 5 meses apenas, cada uno de los 5, vividos en aquella inmundicia de ambiente y siempre atada.
Su madre tuvo una prisión mucho más prolongada. Ella estuvo en el lugar 4 años y a pesar de vivir amarrada en el patio, de alguna forma quedaba preñada y tuvo al menos 4 camadas de cachorros, los cuales apenas nacidos, eran encadenados unos lejos de los otros con cadenas tan cortas que vivían juntos pero ni siquiera podían acercarse para reconfortarse. Vivían juntos pero separados.
Luego de que al fin alguien, cercano al lugar tuvo la iniciativa de hacer la denuncia, contando como veía que los animales vivían, finalmente se organizó la intervención y el rescate… pero todo el tiempo que pasó hasta que esa persona tomó la decisión de denunciar, fueron días y días que esos inocentes aún debieron soportar vivir así… es decir, a veces ni siquiera hay que pensar tanto las cosas, porque algo que está mal LO ESTARÁ HOY, MAÑANA Y SIEMPRE sino se actúa para solucionarlo.
La pequeñita, que recibió el nombre de Lucy, estaba bien de salud a pesar de todo, pero su madre fue diagnosticada con dirofilariosis, una enfermedad parasitaria que puede causar problemas cardíacos, dificultades respiratorias y tos crónica. Es tratable y actualmente se encuentra bajo los cuidados médicos recuperándose.
La pequeñita y su mamá fueron adoptadas por familias diferentes y hoy viven muy felices en hogares amorosos, lejos de las cadenas, lejos del maltrato. Antes tenían una casa, pero no un hogar… ahora todo eso cambió.

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Lucy jamás había estado al interior de una casa. Cuando entró por primera vez al hogar de su nueva familia y pudo sentir en sus patitas el calor del suelo y de la alfombra y de la estufa de leña y su camita para ella sola! Ella jamás había experimentado algo así en toda su vida y estaba maravillada!
Infelizmente y por esas cosas indefendibles que a veces las autoridades hacen, los otros dos hermanos de Lucy aún permanecen en la antigua casa. Control Animal (no se sabe porqué) decidió no requisarlos en ésta oportunidad.
Las organizaciones animalistas involucradas en éste rescate, no están satisfechas para nada con que los otros dos animales hubieran quedado en la tutela de tan malas personas y se trabó una demanda judicial reclamando la tenencia en favor de las organizaciones para retirar los animales del lugar por demostrado hostigamiento y malos tratos a los animales.
Los tutores se “comprometieron” a cambiar las cadenas por unas más livianas, que fueran de una longitud mayor y construirle a los animales unas casillas para poder guarecerse de la intemperie. 
A pesar de tal “compromiso” el único compromiso que deberían haberles aceptado, sería el de darle una vida digna a esos animales, no encadenándolos todo el día, no condenándolos a un patio lleno de lodo y heces que se limpia muy poco, socialización con otros animales, y todo lo que un animal merece por derecho, no solamente pasar atado 24 horas del día con una casilla que le evita mojarse alcanza para ser llamado “bienestar”


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Ningún animal merece pasar su vida encadenado, ningún animal merece ser desplazado del núcleo familiar y ser colocado fuera como un sensor de alarmas que solo se encarga de ladrar cuando entran extraños a la casa. Un perro no debe prestar un servicio, un perro es un ser vivo que no debe tener un fin de existir en nuestra familia, más que el ser un integrante más sin necesidad de “ganarse el pan” cada día.

Seguiremos éste caso para saber si fue lograda la libertad de los dos hermanos de Lucy y confiamos en que las organizaciones lo logren.
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