[EMOCIONANTE] Lobo, un perrito adoptado, ayuda a su dueño parapléjico empujando su silla de ruedas (VIDEO)

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Cuando João sufrió un accidente de motocicleta que lo dejó parapléjico, no sabía que en el camino, encontraría un ser tan especial que lo acompañaría…

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Ésta es una historia de amistad entre un hombre y su perro ambos de la ciudad de Taiobeiras, Norte de Minas Gerais, Brasil. João sufrió un accidente de motocicleta, hace alrededor de un año y medio atrás. Por éste accidente, perdió la movilidad de sus piernas y necesitó una silla de ruedas para moverse por su casa y la ciudad.
Había entrado en estado depresivo cuando tomó conciencia que aquella situación, la llevaría para toda su vida. A veces las personas tardan en comprender los alcances de una realidad que tienen hasta tiempo después de sucedida y fue lo que pasó con João. Cuando el entendió que aquella silla sería para toda la vida, entró en depresión.
Su familia, preocupada con la situación, además que João había mencionado varias veces que la vida no tenía sentido, que mejor hubiera sido morir en el accidente, los llevó a pensar que la depresión le estaba ganando la batalla y fue entonces cuando su esposa pensó en adoptar a Lobo.

Éste pequeño grandote además de ganarse un hogar, lo que había esperado toda su vida, conoció en João, a su humano especial y apenas el hombre vio llegar a la casa aquel cuatro patas, su humor cambió…. y para Lobo no fue diferente, porque se “pegó” literalmente a João desde el primer momento.

El pasó a ocuparse de los cuidados de Lobo, darle de comer, darle cariño y fue así que ese lazo comenzó a hacerse más y más fuerte y fue un día que en la varias salidas que tenían juntos para hacer diligencias, pareció ser que Lobo estaba observando lo que sucedía, mucho más de lo que João pensaba que observaba…
En un momento, él se deparó con una acera bastante difícil para transitarse en una silla de ruedas, pero ya estaba encima de ella y no podía salir de allí sin ayuda y no había nadie a quien pedírsela.
Fue entonces que, alguien empezó a empujar su silla de ruedas con su pequeña cabeza… pero no era ningún vecino… era Lobo!! 

João se emociono mucho al ver ésta actitud de su pequeño amado y sobre todo, porque jamás nadie le había enseñado ni indicado que debía hacerlo. Simplemente fue algo que salió de su corazón al ver a su humano pasando una dificultad en aquel momento.

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Desde entonces y en adelante, Lobo toma su posición detrás de la silla de ruedas y empuja a João con la mayor cara de felicidad del mundo y cuando se cansa de hacerlo simplemente se coloca a un lado de la silla y continúa caminando junto a él.

Toda la complicidad ya existía entre nosotros, pero lo que hizo Lobo aquel día que salió de él sin nadie pedírselo, ayudarme de aquella forma para salir de aquella acera de donde yo solo no hubiera podido, fue algo realmente conmovedor

Y agrego que “Lobo es alguien de la familia. Donde yo esté, el también está. Esa primera vez que el me ayudó a empujar mi silla de ruedas, no podía creerlo, me quedé pensando varios minutos si aquello realmente estaba sucediendo o eran cosas de mi cabeza
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Cuando João estaba aún recuperándose de los traumas del accidente, Lobo era apenas un cachorro, creció sin que nadie le enseñara nada y comenzó a empujar la silla de ruedas de su amado humano por voluntad propia, como hasta hoy lo hace ya que nadie lo coloque allí o lo fuerza a hacerlo.
En algunos lugares donde yo voy, hay subidas, escalones, dificultades varias para quien va en silla de ruedas y yo no necesito decirle nada, el solo mira, se pone detrás y empieza a empujar. Cuando él se cansa, sale de detrás de la silla y me acompaña caminando al lado de la silla. Luego que se recupera, vuelve detrás a empujar, sin que yo le diga absolutamente nada” relata João

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Además dice “me impresiona su fuerza, el empuja la silla conmigo encima y si sumamos el peso mío y el de la silla son unos 100 kg. Yo quisiera que no lo hiciera porque a veces hace calor y me da sentimiento que se canse, pero no tengo como quitarlo de detrás de la silla cuando él se pone allí, el decide que quiere ir allí y empujarme

João finaliza diciendo que “el es mi mejor amigo porque donde yo quiero ir, el va conmigo siempre dispuesto a ayudarme. ¿Cómo podría yo no amar hasta el infinito esta criatura de Dios que me trajo de regreso la alegría de vivir y sentir que no todo estaba perdido
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